Historia

  Influencias

  Características

  Volver al menú

 
 
Geografía
    El Páramo palentino está formado por las tierras de transición entre La Montaña y la Tierra de Campos y ocupa aproximadamente una quinta parte de la provincia.

     Sus límites son: por el norte, la línea que va desde Guardo a Cervera de Pisuerga por las faldas de la Sierra del Brezo, y desde Cervera hasta Aguilar de Campóo, siguiendo el río Pisuerga; por el oeste, su límite es el río Carrión entre Guardo y Saldaña; por el este, su límite es el río Pisuerga entre Aguilar de Campóo y Osorno; y por el sur, su límite es la línea que va desde Saldaña a Bárcena de Campos y de aquí hasta Osorno.

    El Páramo está compuesto por tierras de piedemonte, irregulares, arcillosas y pedregosas, avenadas por las pequeñas cuencas de los ríos Burejo, Boedo y Valdavia.

    La dirección de las aguas del páramo es inclinada del noroeste al sureste hacia el río Pisuerga en el que desembocan los tres ríos importantes de esta comarca. El Burejo desemboca en el Pisuerga por debajo de Herrera de Pisuerga mientras que el Boedo y el Valdavia unen sus aguas cerca de Osorno para desembocar mansamente en el Pisuerga.

    Al ser tierras de transición conservan cierto verdor y humedad de la cercana sierra del Brezo y poseen considerables masas de robles, pinos de repoblación y pequeñas masas de encinas y rebollos en la cabecera del Burejo, así como árboles de ribera, sobre todo chopos.

    Tradicionalmente han sido tierras dedicadas a la agricultura y la ganadería, cultivándose en ellas sobre todo, trigo, centeno, cebada y avena; en cuanto a la ganadería siempre han existido importantes cabañas de ganado ovino y vacuno, hoy en franca regresión a causa de las restricciones impuestas por la Unión Europea.