Geografía

  Historia

  Características

  Volver al menú

 
 
Influencias
    Si, como dice el Profesor García Guinea « ...no podemos determinar con carácter absoluto un románico palentino, porque las notas específicamente regionales son muy escasas...», es mucho más difícil aún en el caso del Páramo.

    Las tierras de transición de Palencia constituyen un espacio abierto a todo tipo de influencias, entre las que destacan: las navarro-aragonesas y las catalano-lombardas por el noreste, y las hispano-francesas por el sureste.

    Desde comienzos de la repoblación -en el siglo X- se van estableciendo en la provincia de Palencia algunos monasterios, cuya importancia e intereses -tanto religiosos como políticos y económicos- contribuyen y justifican en buena medida la gran proliferación de edificios de tipo religioso.

    Durante el siglo XI el único monumento románico que se construye en el Páramo es la pequeña ermita de San Pelayo de Perazancas.

    Está fechada en 1076, y su sistema de arquillos en la parte alta del ábside parece emparentarla directamente -aunque parezca extraño- con la corriente románica catalano-lombarda.

    A partir del siglo XII comienzan a penetrar a través del Camino de Santiago las corrientes artísticas francesas que influyen en numerosos monumentos del Páramo.

    La influencia francesa convive con una corriente autóctona, cuyo representante más genuino es San Martín de Frómista, -con una cierta afinidad con el románico de Jaca- y que se manifiesta también en Santa Eufemia de Cozuelos.

    Durante el siglo XII, Carrión de los Condes, situado en pleno camino de Santiago, se constituye en un referente de gran influencia en el románico del Páramo. Lo hace fundamentalmente a través del monasterio de San Zoilo y de las iglesias de Santiago y Santa María del Camino.

    San Zoilo, importante monasterio ofrecido a la orden de Cluny por la condesa Teresa y sus hijos en tiempos de Alfonso VI (1065-1109), llegó a tener bajo su órbita al monasterio de San Román de Entrepeñas en la cabecera del Valdavia, y -probablemente- la repoblación de la cuenca de este río se llevó a cabo bajo la autoridad de ambos cenobios.

    La iglesia de Santiago de Carrión de los Condes influye de forma extraordinaria en los estilos de varias iglesias del Páramo. El maravilloso apostolado de su friso,- una de las obras maestras de todo el románico- es imitado por primera vez en Moarves de Ojeda a finales del siglo XII.

    En el siglo XIII vuelve a reproducirse -con características goticistas- en Pisón de Castrejón; más tarde -en el siglo XV- es reproducido en la iglesia gótica de Entrepeñas ; y ya en pleno renacimiento lo encontramos en Zorita del Páramo, aunque en disposición diferente a las anteriores y reutilizando el apostolado románico de la primitiva portada.

    La iglesia de Santa María del Camino, representante de la corriente hispano-francesa del Camino de Santiago, también influye en varios monumentos del páramo como es el caso de la portada de la iglesia-monasterio de Arenillas de San Pelayo.

    A finales del siglo XII y principios del XIII, las corrientes francesas cistercienses comienzan a influir sobre los monumentos del Páramo.

    Es en este período cuando surgen monasterios como: Santa María la Real de Aguilar, San Andrés del Arroyo y Santa María de Mave; que: crean sus propias escuelas de cantería; contribuyen a la fiebre constructiva que se desata en el norte de la provincia y afecta sobre todo al noreste del Páramo; y sirven de modelos para una serie de pequeñas y pobres sucursales que se construyen en la zona

    En cuanto al gótico, resulta prácticamente imposible rastrear influencias exteriores, aunque parece lógico que las iglesias construidas a partir del siglo XV -Villaverde, Traspeña, Congosto, Castrejón, Espinosa, etc. - estén influidas de alguna forma por las grandes fábricas góticas de las catedrales de Burgos y Palencia.