Historia

  Influencias

  Características

  Volver al menú

 
 
Geografía
    La Tierra de Campos y El Cerrato ocupan aproximadamente tres quintas partes del territorio provincial, y abarcan todo el centro y el sur de la provincia.

    La Tierra de Campos es una llanura que forma parte de la gran meseta cerealística de Castilla la Vieja, llamada desde antiguo «Campos Góticos» o «Campos de Tierra», y avenada por los ríos Carrión y Pisuerga que unen sus aguas por debajo de Dueñas para adentrarse, ya como gran Pisuerga, en tierras de Valladolid.

    Sus límites aproximados son: por el norte, separándola del páramo, Saldaña, Bárcena de Campos y Osorno; por el oeste las provincias de León y Valladolid; por el este el Cerrato y la provincia de Burgos y por el sur la provincia de Valladolid.

    Se trata de tierras relativamente llanas, dedicadas desde antiguo al cultivo de cereales de secano y a la ganadería lanar.

    Sus paisajes se caracterizan por la sequedad y falta de vegetación, los colores terrosos y los horizontes infinitos.

    El Cerrato está formado por una serie de valles longitudinales, cerros y páramos calcáreos de unos 900 metros de altura, que forman un paisaje agreste y accidentado al sureste del río Pisuerga y que se internan en las provincias de Burgos y Valladolid. Al igual que la Tierra de Campos, El Cerrato siempre ha estado dedicado la agricultura de cereales de secano y la ganadería lanar.

    Su paisaje es áspero, seco, ondulado y posee algunos bosquecillos de encinas y pinares que le dan una imagen diferente a Tierra de Campos.

    Los límites aproximados del Cerrato son: por el oeste el río Pisuerga desde Astudillo, pasando por Torquemada, hasta Dueñas: por el este la provincia de Burgos y por el sur la provincia de Valladolid.